3) que a pesar
de su carácter espectacular, o quizá
debido a su calculado efecto, el 1Dmx y la generalización del dispositivo de seguridad, pasado a la
ofensiva por los lugares emblemáticos de la ciudad, es una excepción que constituye la norma vigente. Como otras veces (Atenco),
los eventos de 2012 muestran que la excepcionalidad
del dispositivo de seguridad es su verdadera
naturaleza. Hoy, como en tiempos de Walter Benjamin, el estado de excepción
ha devenido la regla. Y sin embargo, las acciones de protesta reprodujeron –paradójicamente
e inquietantemente- el imaginario mediático y conservador del tipo de acciones
que, supuestamente, deben tener lugar siempre que acontecen insurrecciones
populares; las cuales “atentan contra la paz y el orden” del consumidor promedio
y la circulación de las mercancías. Unos y otros dieron asilo, en sus cuerpos y
conductas, al fantasma deseado,
quizá, por la propia sociedad del
espectáculo contra la que creyeron enfrentarse –mostrando que forman parte
de ella, obedecen a su lógica y son una pieza más de su acumulación de
espectáculos, a igual título que las telenovelas y los programas de deportes.
Sin desearlo, o quizá deseándolo con inconsciente intensidad, quienes optaron
por las “acciones contundentes” satisficieron la pulsión
informático-espectacular que ha dotado la imaginación de las insurrecciones
masivas –de carácter cuasi tribal- por años. De ahí que fortalecieran la normatividad
del espectáculo sin trastocarla.
Buscar este blog
lunes, 25 de febrero de 2013
sábado, 23 de febrero de 2013
Ideas para un ensayo próximo
Algo
sucede con este presente nuestro que
llamamos globalizado. Recientemente
hemos presenciado los estragos de una crisis financiera y de crédito que se
acarrean desde 2008, efectos de una liberalización del mercado que ha llevado
al extremo la lógica neoliberal del capitalismo contemporáneo; en Norteamérica
y la Unión Europea las políticas de recortes a los servicios y al sector público
han adelgazado la seguridad social de
las economías de Bienestar que, rápidamente, abandonan el modelo keynesiano de
planificación y redistribución de la riqueza sin cuestionar los elementos
propios del modo de producción: la
apropiación privada de la plusvalía y el trabajo alienado, basamentos de la
explotación según Marx. Paradójicamente, estos recortes de la reificada esfera
pública –sometida a la ley de la forma mercancía que invadió espacios antes
ajenos a lo económico- han confluido en una nueva deriva securitaria: desde los
años ochenta del siglo XX, luego del fallido New Deal, la administración Reagan dio forma, instrumental y
financiamiento al “consenso de Washington” que reordena la hegemonía –ahora global-
de los dispositivos de seguridad que
constituyen la racionalidad gubernamental vigente. Desde entonces los
Estados-nacionales del orbe, incluso en nuestras regiones, han aplicado
sistemáticamente una política de guerra
contra el crimen organizado y se alinean al bloque histórico que ve la
necesidad de exportar “democracia” a aquellas regiones en donde las redes espectrales
del terrorismo global subsisten real e imaginariamente en países y territorios
de Medio Oriente, que padecen todo tipo de poderes despóticos y autocráticos
como efecto de más de un siglo de modernidad precaria y subyugada. La guerra y
el conflicto se han desterritorializado tanto como los actuales flujos del
capital financiero, sin perder nada de la triste explosividad que hizo de la
barbarie una condición propia de la modernidad. Hoy la derrama financiera
acompaña, como siempre ha hecho, a la otra derrama, aquella de la sangre y
formas de vida que son señaladas por el mal
radical como el mal absoluto en
contra del cual un mundo que se quiere Occidental, cuya complejidad crece día
con día, debe oponerse bajo los lineamientos del mercado de armas y una
creciente militarización en el ordenamiento local y regional. El capital
financiero impone su imperativo categórico en todas las latitudes.
Esto ha hecho la desgracia, también, de
América Latina. Basta con pensar en los casos de Colombia, Chile y México,
quienes en su apego al liberalismo en su nueva forma han sembrado las nuevas
condiciones del terror que es ahora la pesadilla civil en su etapa más
reciente. En gran medida estos conflictos se han centrado en la circulación de
la droga y su mercado sanguinario. Colombia, cuyo proceso de nacionalización de
las masas y de su proyecto político nunca cristalizó cabalmente en una forma
gubernamental, lidia ahora con los estragos de los blancos positivos y la paramilitarización sin tregua; de similar
forma México enfrenta hoy por hoy una crisis en las estructuras estatales cuya
ocasión ha sido algo más grave que el problema de corrupción, la regresión hacia un autoritarismo de
conservador talante -que hemos visto con alarma- nos enfrenta a niveles de
violencia propios de una guerra civil, sin que haya estallado una por el
momento. Los “daños colaterales” de la estrategia
nacional de seguridad nos dejan un apabullante saldo que algunos contabilizan
en 80, 000 muertes, producto de los conflictos protagonizados por las fuerzas
de seguridad pública y un ejército con amplias facultades. El “estado de excepción”
de facto parece ser ley en nuestros
aciagos tiempos. En Chile la cara visible de la movilización estudiantil se
opone a las medidas de privatización y busca hacer del derecho a la educación
una realidad allí donde las leyes del mercado coartan toda forma de bien
público.
martes, 19 de febrero de 2013
Curriculum Vitae
Donovan Adrián Hernández Castellanos es candidato a Doctor por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde realizó sus estudios de licenciatura y maestría. Desde 2006 participa en el seminario de investigación "Alteridades y Exclusiones" del Pueg, a cargo de la Dra. Ana María Martínez de la Escalera. También ha participado en el PAPIIT "Reflexiones marginales", a cargo del Dr. Alberto Constante; proyecto del que surgió una serie de libros de autores jóvenes, entre los que se cuenta su primer libro "La crisis en la cabeza. Reflexiones sobre Michel Foucault", coeditado por la UNAM y la Editorial Afinita. Actualmente existe una segunda edición en Vejamen. Es integrante del seminario "Filosofía e Historia de las ideas" de la UACM, coordinado por Leonel Toledo. Recientemente se ha incorporado como investigador asociado al Centro de Estudios Genealógicos (CEGE) para el estudio de la cultura de América Latina, en donde ha participado en seminarios de discusión. Desde 2008 se ha desempeñado como docente en diversas instituciones públicas y privadas, desde el nivel Medio Superior hasta Universidades, impartiendo asignaturas relacionadas con la filosofía y las humanidades. Hoy en día es profesor de la asignatura "Filosofía y ciencia epistemológica" en el Instituto Mexicano del Psicoanálisis (IMPAC) fundado por Erich Fromm. Es autor de diversos articulos en revistas especializadas, así como de capitulos de libros colectivos. Su producción realiza una reflexión inter y transdisciplinaria que abarca desde la filosofía, el análisis del discurso y el psicoanálisis, así como problemáticas de género y teoría crítica. Se ha especializado en el pensamiento post-estructuralista, particularmente en Michel Foucault. Actualmente aborda problemas relacionados con la experiencia urbana; esto lo hace de tres maneras distintas: a partir de una arqueología del discurso crítico durante el siglo XX es posible mostrar la manera en que la experiencia urbana ha fungido como una suerte de apriori histórico en esta peculiar formación discursiva, se trata de una arqueología de la filosofía durante el capitalismo tardomoderno. A partir de esta lectura se ha abocado a explorar dos posibles derivas: 1) el análisis de las fantasmagorías surgidas de la producción en el capitalismo tardío, y 2) la genealogía de los dispositivos de seguridad, pensados desde el horizonte teórico de la biopolítica. De ambas fenoménicas se desprende un análisis de las prácticas de liturgia cívica basada en una teoría performativa de las narrativas nacionales en sociedades poscoloniales. Recientemente sus intereses prácticos y teóricos han puesto particular énfasis en la necesidad de comprender y explicar la emergencia de nuevas formas de acción civil y política desde una teoría de los "actos civiles", tanto como de las "políticas del cuerpo y de la experiencia" como conceptos críticos para comprender el presente. En particular, trabaja en la hipótesis según la cual los movimientos contemporáneos, como los indignados e incluso las prácticas autonómicas, representan un punto de inflexión en la genealogía de la gubernamentalidad que actualmente contaría con dos derivas: la neoliberal y las prácticas emancipatorias basadas en la democracia directa y formas de autogobierno. Entre sus libros se cuenta "La crisis en la cabeza" y "Discutir la biopolítica". Hoy es parte de la redacción de la revista OFILOS, publicación que divulga la filosofía y discute temas de actualidad, e incursiona como caricaturista en su propio espacio virtual: http://www.facebook.com/LaservatanaCaracolesEHistorias?ref=hl. Además ha participado en colectivos de contracultura y danzaterapia; principalmente en AZTK. Resistenzia Kultural, del que es uno de los miembros fundadores, y ha sido asesor de Anima Animus en temáticas sobre género y alteridad. Sus intereses en este ámbito son las prácticas autogestivas y la conformación de prácticas críticas de libertad. Es uno de los miembros fundadores de la Academia de Teoría y Filosofía de la Educación (ATyFE), y ha impartido diversos cursos sobre Michel Foucault en Oaxaca.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)